Manifesto.

Somos salvajes,
porque sabemos que el verdadero lujo es la naturaleza.

Somos salvajes,
porque destilamos emociones.

Somos salvajes,
porque defendemos a las plantas silvestres.

Somos salvajes,
porque el alma de nuestras fragancias proviene de la tierra viva.

Somos salvajes,
porque canalizamos el poder transformador de los aromas.

Somos salvajes,
porque sabemos que un perfume es efímero, pero su poder de evocación es eterno.

Somos salvajes,
porque sabemos, que el perfume refleja el alma de quien lo lleva.

Somos salvajes y no vamos a cambiar,
porque nuestra naturaleza también es salvaje.